martes, 29 de julio de 2014

Dibujando el libro de ruta

En cada libro de ruta suelen salir unas 30 casillas en cada etapa. Hay una media de 5 etapas en cada travesía, de unos 25 kilómetros... Asi que ... cada 3 minutos, durante unas 10 horas, en un caluroso día de julio...o agosto CADA AÑO, en un recóndito rincón de Los Monegros, pasa algo así: 

 Jos da el aviso, Jordi frena, yo me doy con la cabeza en la guantera, y dibujamos una casilla. Km 9,54, 9  34? 9.54 aquí pondremos un control, en ese cartel qué pone, ya está, esa curva es más cerrada... he perdido la cobertura, en tu mapa qué sale, en 2002 aquí se perdió Fulanito, en 2007 pasamos por el otro lado del barranco... no dibujes tantos arbolitos, mira ese árbol se parece a ... 


Madrugón, sueño, cansancio, dolor de espalda, mucho calor, ya no sé cómo sentarme, ¡¡todos los caminos me parecen iguales, mira un pájaro!! más dolor de espalda y calor. 3 litros de agua,  un almuerzo bueno bueno, agua y calor.

También nos lo pasamos bien, nos reímos mucho, y disfrutamos de Monegros de otro modo. Es parte de la travesía, dibujar caminos es todo un rito, casi una tradición. 

Entre medias... en ese día entero dibujando caminos:



Nos damos cuenta de lo aislados que estamos, fijaos en los buitres, y en la ausencia de cables...
Recorremos todos los paisajes monegrinos posibles en pocas horas y más de 100 kilómetros... Siempre cambiantes, siempre con alguna sorpresa: una bajada, un bicho, algún humano raro, un rebaño que sale de la nada, un camino desaparecido que ahora es campo, otros que no están en los mapas...


No vamos a decir que pasamos miedo, pero si que "dejamos de hablar" de nuestras cosas en alguna que otra bajada, o subida, o las variedades laterales de la falta de horizontalidad. 



A veces nos damos algún susto, por algún conejo que desaparece bajo el coche... y aparece dos metros más allá (que no en el más allá), o damos algún salto, o nos hacemos más daño de lo normal en el culo, en las rodillas de tanto acelerador y embrague, en el hombro de tanta tensión al dibujar, en el cuello de sacar la cabeza cual tortuga para ver más allá, y en el coco de pensar y ver mapas, ver mapas y pensar.


Otras veces toca explorar a pata para que no se descuadren los kilómetros en el gps, o meterse en algún charco para ver si es profundo o pasarán bien los carros, o simplemente paramos a observar, y disfrutar... de las perdices, las abubillas, los cernícalos, algún pajarete marrón indefinido ... y milanos, culebreras... mil bichos más de Los Monegros, que en esta época del año está lleno actividad y vida. 

Y ya sólo falta pasarlo todo al ordenador. Y perderse el que quiera, voluntariamente, recorrer todo lo que se nos ha quedado sin dibujar por falta de días en el puente de diciembre. Por ganas de enseñaros no será. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario