domingo, 28 de junio de 2015

La sangre nueva en busca de la vieja sangre




Todos los que hemos entrado en contacto con la Travesía de los Monegros tenemos una sensación especial de ella. Lo mismo desde la organización que calzando botines… (será cuestión de la tradición, o del reencuentro, o de las fechas… )

Para desgracia de todos los que disfrutamos del mushing, hace temporadas que el clima no acompaña y tiende a ir a peor, de modo que casi todos los equipos llegan a diciembre con poquitos entrenamientos realizados. Nuestros comienzos de temporada cada vez se retrasan más.

Desde que llegué, el concepto que tengo es que Monegros es un trampolín de progresión individual.
Para los que empiezan es una fuente de consejos y ayudas, y de contactos y amigos.
Para los que llevan ya su andadura es el reencuentro, la evolución respecto a años anteriores.
Para todos, un fin de semana social: los comentarios, las risas, compartir picoteo y cerveza e incluso, a veces, experiencias más amargas que, si cabe, unen más….

Queremos que Monegros siga siendo una travesía “seria”, pero también tenemos ganas de perder tanta seriedad...

Esta Travesía comenzó siendo un grupo de amigos que se organizaron para pasar unos días, compartir una aventura,  con el objetivo no de competir entre sí, sino de completar un recorrido largo, en aquellos tiempos poco definido, sin libro de ruta, sin los apoyos e intendencia que hemos ido añadiendo a lo largo de la historia y llegar al final de la ruta en el mejor estado posible.

En el video que colgábamos hace unos días, Miquel Ángel Martínez comentaba que “a Monegros no se puede ir sin haber entrenado”. Han pasado muchos años desde entonces. Actualmente, es esa Categoría Z, de la que nos sentimos orgullosos, la que hace que aquí todos tengan un lugar, desde el más pequeño hasta el más grande.

Buscamos un modo de volver a los orígenes…
Intentaremos retomar momentos y recuerdos curiosos y, a ser posible, divertidos.

Este año queremos dejar de lado el cronómetro durante la Travesía, correr sin prisas, mirando el paisaje, mirando a los perros, (e incluso mirándose el ombligo, si tenéis tiempo entre casilla y casilla del libro de ruta)….
Queremos que dejéis de mirar el reloj como “única motivación” (ya sabemos que no es la única, es sólo un modo de hablar…)  para seguir corriendo…
Queremos que volváis de la ruta con un montón de fotos y vídeos de vuestros perros, y de otros equipos, y de los bichos varios del campo… pero para eso hay que pararse a mirar y enfocar la cámara…
Así que le vamos a dar la vuelta a “las cosas más importantes de una carrera”: para empezar, no lo llamaremos carrera sino travesía, y eliminaremos lo que manda en una carrera, para dar importancia a lo que en su día fue lo primero: Disfrutar, disfrutar y disfrutar, perros y humanos.

Así que tú, que quizá no completes el recorrido o te saltes alguna etapa, que hayas entrenado poco, o que te surja un contingente, o que seas “novato”: serás igual de premiado por venir, por el esfuerzo, por el intento, por compartir tu tiempo y tus experiencias. Tendremos más rato para charlar contigo y que todos aprendamos.

O tú, que has tenido la suerte de entrenar más o menos bien, (o quizá no tanto, pero te lo tomas como un entrenamiento un poco especial), y completas el recorrido: te envidiaremos perramente (o sea, con envidia sana), y nos lo contarás luego, esperemos que entre risas.

Y a ti que te gusta ver volar las patas de tus perros por Los Monegros, también te hacemos un hueco, pero quedas avisado: si te vemos desocupado por el stake-out, lo mismo te ponemos a currar !!!! (andamos justos de personal!...)

Vamos a intentar hacer la Monegros de siempre, más abierta que nunca.

NOS VEMOS EN MONEGROS.


 Monegros XXIVª, Travesía con perros de tiro
Noemí Crous


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